Liderando la ciencia en Chile: La mirada del Dr. Schmeda del Instituto de Química de Recursos Naturales

Precursor del crecimiento científico de nuestra universidad, el prestigioso profesor e investigador Dr. Guillermo Schmeda Hirschmann, repasa los casi cuarenta años de trabajo investigativo en la Universidad de Talca y los avances en el Área, que nos generó un proceso de crecimiento sistemático alcanzando altos niveles internacionales.

Esto se refleja en sus cerca de 300 artículos científicos en revistas de alto impacto, con más de 11 mil citaciones situándose de forma consistente en los rankings mundiales de los investigadores más citados en su área. Ha sido editor asociado del Journal of Ethnopharmacology, miembro del comité editorial de Chinese Herbal Medicines, la Revista Boliviana de Química, y el Chilean Journal of Agricultural & Animal Sciences, Evaluador Global (Peer Reviewer) para más de 30 revistas científicas de corriente principal indexadas en plataformas como Scopus y WoS. Se ha adjudicado más de 30 proyectos de fondos concursables escribiendo además, varios capítulos de libros. Formador de numerosos estudiantes que han pasado por su laboratorio, muchos de los cuales se han convertido en destacados científicos. Evaluador de Proyectos y Tesis de postgrado (nacionales e internacionales). Todo lo anterior, es parte de una extensa carrera al servicio de la investigación y docencia, entre otras valiosas acciones.

El profesor Schmeda generó la primera patente de la Universidad de Talca. Fue organizador y expositor de congresos nacionales e internacionales, recibiendo distinciones dentro y fuera de Chile. Participó activamente en la creación del Doctorado en Ciencias mención Investigación y Desarrollo de Productos Bioactivos del Instituto de Química de Recursos Naturales. Últimamente, se desempeñaba como miembro del Comité Ético Científico de la Universidad de Talca.

“Comenzamos a trabajar la biodiversidad chilena con un enfoque un poco distinto a lo que se había hecho en el país y los resultados fueron muy buenos”, recuerda los inicios el investigador.

Trayectoria

Con la tranquilidad de haber cumplido una gran labor, que ya se encuentra en su cierre por el proceso natural que vive su etapa profesional, el doctor Schmeda nos invita a la reflexión de cómo afrontar desafíos que parecieran imposibles de realizar, muchas veces por barreras auto impuestas. Su experiencia es un testimonio de enseñanza y de constante superación, valores que seguramente continuarán como ejemplo para las nuevas generaciones. Llegó a Chile con el claro objetivo de formar un grupo de trabajo enfocado en productos bioactivos inserto en un programa de Biología Vegetal.

Proveniente de su natal Paraguay, recuerda el desafío que lo trajo por estas tierras.

“Llegué en marzo 1989 con la misión de organizar un grupo de investigación en una Universidad a nivel regional, que buscaba tener una historia distinta; se sumó gente de experiencia en investigación, todos, ilusionados en generar en el Maule, algo inexistente, pero necesario (investigar)”, recuerda.

Aunque tenían objetivos claros, el reto era generar, creer y crecer.

Junto a otros profesionales, inició el proceso de investigación competitiva. “Las condiciones de trabajo eran muy diferentes a las actuales, se vivía en un Chile muy diferente, que atravesaba una transición. Había muchos productos que no se conseguían en Talca, en fin… había esperanza en el futuro del país”, aporta.

El trabajo a desarrollar constituía un gran desafío que tomó con mucha convicción, según añade. “Había poca gente dedicada a la investigación, pero la Universidad tomó una acertada decisión, la cual fue focalizar los recursos existentes en la temática agro forestal, muy dirigida a la realidad de la zona”, valora.

El proceso de investigación se inició bajo una irrestricta vinculación con la vegetación e historia natural del país.

“Nosotros trabajamos con plantas medicinales, de una larga tradición inserta en la cultura de los mapuches, luego con plantas alimenticias, basadas en su uso y documentadas desde tiempos prehistóricos. De a poco, fuimos avanzando al emplear hipótesis de trabajo”. Cuidadosos de la identidad local, aporta en su relato que el pasado histórico fue uno de los principios básicos en la carta de navegación, valorando creencias y testimonios. “La información que existía sobre medicina tradicional y su uso, por parte de los campesinos y agricultores de la zona, asimismo información basada en libros escritos hacía mucho tiempo por viajeros y científicos”, rememora.

El fondo y la forma de “hacer las cosas” comenzaron a variar y crecer.

“Comenzamos a trabajar la biodiversidad chilena con un enfoque un poco distinto a lo que se había hecho en el país y los resultados fueron muy buenos. Entonces, siendo un grupo pequeño, nos sirvió (el avance de las investigaciones) en un lugar en que mucha gente no quería venir, ya que buscaban ciudades más grandes. Nosotros aceptamos el desafío de comenzar algo nuevo”, recuerda con satisfacción.

Infraestructura

Uno de los hitos más importantes en los últimos años, fue la construcción de un nuevo edificio para el Instituto de Química de Recursos Naturales, lo cual trajo consigo un avance sustancial que llevó a la Universidad de Talca a poseer laboratorios de alto estándar.

“En los inicios, teníamos dependencias, que, si bien servían para nuestro objetivo, eran antiguas en la institución. De esa manera, se construye el nuevo edificio, donde los grupos que trabajan lo pueden hacer en mejores condiciones y en un espacio físico común. Es un buen edificio, pero, -enfatiza- lo que define la calidad del edificio son las personas que trabajan en el mismo, y que con los recursos que posean, logren generar impacto en el trabajo que realicen”, sostiene el connotado investigador.

Valores Específicos y Visión

Valora que las condiciones laborales están dadas para desarrollar un buen trabajo profesional.

“Tenemos un lugar común, en el cual hay facilidades para trabajar con un estándar semejante al que hay en determinadas universidades en Europa, de un término medio hacia arriba. Esto es muy importante, ya que ofrecemos buenas condiciones de trabajo”, recalca. Sumar capital humano es uno de los desafíos, según enfatiza. “Hay grupos de investigación, con áreas y temáticas distintas, pero nos hace falta más masa crítica, ya que un grupo de investigación se hace con varias personas que estén trabajando en un tema, complementándose, intercambiando información y eso, todavía falta, apunta finalmente.

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